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A contra luz

Domingo, 29 de mayo de 2005

MIRALE EL LADO POSITVO

Sabés porqué te pusimos Luz ¿no? Me preguntó mi viejo acostado en la cama de dos plazas. Tenía la cabeza apoyada en su antebrazo y la mirada fija en el techo del cuarto. Había discutido con mi vieja hacía unos minutos. Y yo estaba ahí, como siempre, arrodillada sobre la cama escuchando todo lo que él tenía que para decir al respecto.

Tu abuelo estuvo muy enamorado de una Luz. En realidad, fue su primer mujer pero enviudó y se casó después con tu abuela Pepi. Y tu abuelo sugirió el nombre cuando vos naciste y tu madre te puso Luz.

Una Luz que dio a luz a otra Luz, pensé. Sonreí, me sentí orgullosa de la ocurrencia. Re-original. Tan original como ser la hija del medio. Siempre sentí que la hija del medio es la mejor. Sí, la mejor pero también la más sacrificada. Nunca tuviste un tiempo a solas con tus viejos, heredaste siempre la ropa grande y desgastada de tu hermana y tampoco recibiste los mismos regalos que le hacían a tu hermanito.

Los hijos del medio, valga la redundancia, siempre están en el medio. Funcionan como eslabones, unen al mayor y al menor. Son los verdaderamente llamados hijos. El primer embarazo representa la llegada de un bebé, de “el bebé”. Sólo con el segundo embarazo se abre la puerta de la familia. Después de este, quizás tengamos otro, pero todavía lo estamos pensando. Y en mi familia, llegó otro y después otro.

Pero, la verdad: todo lo que dije antes es mentira. No soy exactamente la hija del medio. Mi hermana es sólo hija de mi vieja aunque fue mi viejo él que la crío toda la vida. Así que es mi media hermana, por decirlo de alguna forma (aunque las formas nunca se acoplan a nuestros decires). Y yo soy la primer hija de mis viejos pero sigo cumpliendo la función de unión típica de los medianos. Conmigo nació mi familia, para bien o para mal.

Todos los 12 de octubre, la familia de tu madre viajaba hasta Santa Fe, donde queda el cementerio donde está enterrada Luz. Ella murió ese día pariendo. El bebé también se murió. Antes de este embarazo, ella ya había abortado. En esa época se perdían muchas vidas por complicaciones de este tipo. El problema era que tu abuelo era RH positivo y Luz era RH negativo. Y esta combinación sanguínea resulta fatal si el feto hereda el tipo de sangre del padre.

No entendía muy bien de lo que me estaba hablando. Por lo general, en los monólogos de mi viejo analizo qué músculos son los que se levantan cuando se aprietan determinadas notas. Es como tocar el piano con la cola abierta, y ver qué cuerda vibra cuando se toca un sol sostenido. Pero esta vez, al hablar de mí sin hablar de mí me tenía presa en esa marabunta de términos médicos sin sentido. Él continuó con la solemnidad de quién “sabe de lo que está hablando”.

Por lo general, el primer embarazo no tiene complicaciones, el bebé nace y punto. A menos que la madre haya tenido embarazos interrumpidos o abortos espontáneos. ¿Está? En cambio, en el segundo el cuerpo de la madre crea los anticuerpos necesarios para atacar la sangre fetal. ¿Está? Esto produce una especie de cortocircuito en el organismo de ambos que puede llevar a la muerte, tanto del feto como de la madre.

Pasé la mano por una arruga que se plegaba en la sábana. Mira vos, pensé. O sea que hay familias que están destinadas al fracaso y otras a la victoria. Ahora, qué mal que eligió esta piba Luz el candidato, alguna amiga le podría haber dicho: “mira, que este irlandés se hace mala sangre por todo” o algo así; y fin del problema. Pero por alguna extraña razón, el enamoramiento fue más fuerte que la llamada química de los cuerpos. Y si no fuera por la muerte de Luz y su hijo, yo no estaría arrodillada junto a mi viejo. El punto de unión, ese eslabón capaz de crear familia al colapsar dio origen a otros satélites, mi vieja y mi tío; mi hermana, yo y mi hermano.

Y mi viejo sigue hablando, creo que de Kirchner, de lo que podemos comer hoy a la noche o de su nueva amante. ¿Y yo? Yo no plancho más los pliegues del colchón, los dejo ser, esperando que en algún momento se pongan de acuerdo entre ellos y se rebelen contra la llanura que los sofoca.

Por: Luz | General | Comentarios (5) | Referencias (0)

Comentarios

llego aca por el enlace de la misma bitacora sque vos tenes, me enganche mucho con tu primer parte del post con la hermana del medio y soy del medio y casualidad o no, es la misma situacion de hermandad, tengo dos mas grande de parte de mi viejo tambien pero a ellas no las veo nunca, somos tres.
Y si ser la del medio es todo un tema, siempre te pegan de todos lados y por otro lado cargo de los lios tambien te hacen.
te linkeo luz.

dolores | 15-07-2005 19:42:01

Dolores

Gracias por la buena onda! Igual te digo que el otro blog (Lucyinthesky) no es de mi autoría, sino de una amiga.

Un abrazo grande

Luz | 25-07-2005 06:50:55

Me encanta enontrar otras "yo" (otras Luz)...
Y más cuando conecto con lo que escriben o hacen!

Un abrazo,
LUZ

Luz | 21-09-2005 14:05:01

- - -

probaste alguna vez ser hija única?

(estem...)
(??)

- - -

Miss Vezo | 08-01-2006 03:59:35

Y que pensarías de mi si te dijera que yo soy la tercera de cuatro hermanos... y que no sólo no soy la mas grande ni la mas chica... sino que tampoco la primer mujer...??. Ah, ya sé: Voy a conformarme en pensar que soy la primera que heredó ojos verdes... aunque los de mi hermanito son celestes... y mas lindos... bu bu bu

merceditas | 18-01-2007 20:24:26

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